martes, 11 de agosto de 2009

DESPECHO


¡Ah, qué estoy cansada!
Me he reido tanto,tanto,
que a mis ojos ha asomado el llanto;
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.
Tanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todo mi cuerpo su sopor desliza.
¡Ah, qué estoy cansada!
Déjame que duerma;
pues, como la angustia, la alegría enferma.
¡Qué rara ocurrencia decir que estoy triste!
¿Cuándo más alegre que ahora me viste?
¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos,
Ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos,
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto,
es por el esfuerzo de reirme tanto...
J. Ibarbourou

3 comentarios:

hargos dijo...

es por la fatiga de la loca risa.
que locura es la que no sonrie, o cual es la que no traduce el dolor en sonrisa, un beso mi preciosa amiga

Sensaciones dijo...

me gustó leerte... hoy reír me hacía falta, gracias!!

Un beso!!!

ADELFA MARTIN dijo...

¡Y con tanta falta que nos hace a veces!, de hecho creo que no reimos suficiente...aunque terminemos enfermas...bien vale la pena...

abrazos...